ISABEL LA CATÓLICA

El tránsito del siglo XV al XVI fue decisivo en la historia de España. La Península Ibérica, dividida en pequeños y grandes reinos cuyas relaciones no siempre se caracterizaron por el entendimiento, empieza un proceso de unificación que no sólo redefinirá sus fronteras sino que será el origen del futuro Imperio de ultramar.

En este proceso renovador brilla con luz propia la figura de Isabel I de castilla, una mujer moderna y dinámica, que con su acción política logró dibujar un nuevo panorama nacional. Hija del rey Juan II de Castilla y de Isabel de Portugal, su destino no era reinar. Pero cuando su hermanastro, el rey Enrique IV, muere sin dejar testamento, entabla una batalla por la sucesión con Juana la Beltraneja, que llevará al reino de Castilla a una guerra de la que saldrá victoriosa.

Coronada como reina de Castilla, su matrimonio con Fernando de Aragón asegura la unión de los dos reinos más importantes de la Península y siembra la semilla para la futura definición de España, al tiempo que afianza su poder como potencia internacional.

La conquista del Reino de Granada y la creación de un Imperio en la América descubierta por Colón serán los dos momentos cumbre del esplendor español.Un periodo histórico que sacó a España de la Edad Media y que seria imposible entender sin detenerse en los logros de aquella joven reina excepcional en lo político, en lo humano y en lo espiritual.