
Vanessa Collingridge, escritora, periodista y geógrafa, siente fascinación desde la infancia por el capitán James Cook. Marino experimentado, científico y cartógrafo inglés del siglo XVIII, se le considera el mayor explorador de todos los tiempos. Hijo de un labriego, alcanzó la gloria pública a cambio de un profundo dolor personal (sobrevivió a sus seis hijos y murió trágicamente en las lejanas costas de Hawai).
Rebuscando entre las amarillentas fichas de una vetusta biblioteca de Oxford, la autora dio por casualidad con la obra del que resultó ser un antepasado suyo, George Collingridge, pintor, militar, viajero y caballero del siglo XIX, obsesionado también por el capitán Cook. En ella afirmaba, apoyándose en viejos mapas y angiguos documentos, que éste no fue el auténtico descubridor de Australia, sino los portugueses, 250 años antes que él. Tal ataque a un mito británico le supuso en su dia la caida en desgracia.
Este libro es la doble biografia de estas dos figuras contrapuestas: un retrato intimo del famoso explorador ilustrado y una historia del oscuro geógrafo decimonónico. Pero estos dos relatos entrelazados son también una reflexión apasionada sobre las manipulaciones de la historia y el poder de los mapas, y esconden el personal viaje de descubrimiento de una mujer en pleno siglo XXI.
