Desde la más remota antigüedad, el sur de España, y más concretamente la proincia de Granada, atrajo multitud de colonizadores mediterráneos (fenicios, griegos, cartagineses). De la época fenicia queda el recuerdo del culto practicado en Sierra Elvira al dios Rimmón. Después llegaros los romanos y más tarde los bárbaros que destruyeron Granada casi por completo.
Con la invasión árabe comienza la fama y el esplendor de Granada, a la que los árabes convirtieron en un magnífico ejemplo de su inmensa cultura.
En 1490 los Reyes Católicos sitiaron su capital que no seria tomada hasta Enero de 1492, derrumbando con ello el último bastión árabe de España, y finalizando el proceso de la Reconquista cristiana que habia comenzado en las montañas de Asturias ocho siglos antes.
