LAZARILLO DE TORMES

Desde su nacimiento en aguas del rio Tormes hasta su asentamiento como pregonero en la ciudad de Toledo, el recorrido vital de Lázaro es todo un tratado de astucia aplicada al dificil arte de no morirse de hambre. Lázaro, primer gran protagonista de la picaresca nacional, relata con gracia y desparpajo sus aventuras, regocijantes y variadas: con el ciego marrullero, "un águila para su oficio", con el clérigo mezquino, con el hidalgo orgulloso que no tiene dónde caerse muerto, con el buldero, el capellán, el alguacil....en cada caso, el comportamiento de Lázaro se acomoda al trato recibido.

Al narrar sus hazañas, Lázaro se sirve de un recurso que, en cierto modo, garantiza la amenidad: nunca repite con un amo el enfoque que ya ha aplicado a otro. Para satisfacción del lector, el novelista se entrega plenamente al placer de contar, y lo hace con realismo prodigioso. En sus palabras aletea esa particular viveza que sólo está presente en las grandes obras de arte.

La preentación de Lázaro de Tormes como un personaje real que en una carta narra su propia historia supuso la creación de un tipo de ficción en prosa hasta entonces desconodido. las historias que cuenta se atienen a los criterios de verosimilitud, experiencia y sentido común que gobiernan la existencia y el lenguaje cotidianos.

El lazarillo lleva en si, pues, las raices de la novela moderna. Su incógnito autor, haciendo uso de un dominio extraordinario de las técnicas literarias, y en especial de la narrativa en primera persona, sabe dibujar a Lázaro con trazos certeros y contar sus andanzas de modo tan entretenido que a nadie puede dejar de divertir.

Por la eficacia de su modo de contar, por su frescura, no agostada por el paso de los años ni por las transformaciones culturales, la historia de Lázaro de Tormes es uno de los grandes clásicos de las letras españolas.