La vida de Francisco de Orellana (Trujillo, 1511, Amazonas, 1546) se enmarca en la majestuosidad de los paisajes del Nuevo Mundo, en cuya Conquista y Colonización participó activamente, desde los diez y siete años, perdiendo un ojo en Guayaquil, en lucha con los guancavilcas. La agitación en aquel cruento choque de civilaciones, y su posterior aculturación, constituyen, por lo tanto, el telón de fondo de su vida de prisa, envuelta en las intrigas de poder, ambiciones y sueños de los adelantados de la India, enzarzados siempre en rivalidades por los dominios del Imperio y manipuladas por los intereses de la Corte del César Carlos, de su heredero el principe Felipe, y de la Iglesia.
A los treinta años inició, con Gonzalo Pizarro, la búsqueda del Pais de las Amazonas, la Canela y Eldorado. Con cincuenta y siete compañeros fue el primer navegante que recorrió el gran Rio, el Amazonas, desde su nacimiento hasta la desembocadura en la Mar Océana, en una de las más grandes odiseas fluviales de la historia. Acusado de traición por Gonzalo Pizarro, Orellana volvió a España y armó otra expedición con el fin de recorrer la cuenca amazónica en sentido inverso.
Esta insistencia supuo su muerte, con la mayoria de los que participaron en la aventura.Orellana es un ejemplo trágico de la excepcional estirpe de españoles de la América del Siglo de Oro. Vivió y murió en lucha permanente. Con esta obra se historia el proceso a uno de los personajes más grande y menos conocido de aquel tiempo.
